La campaña Speak, que busca
detener la construcción de un laboratorio de primates en la universidad de
Oxford y es una de las campañas más emblemáticas en la lucha contra la
vivisección, por su importancia estratégica y alto nivel de debate que ha
generado.
En noviembre del año pasado, en un documental de la BBC llamado
"Monkeys, Rats and Me" acerca de la campaña Speak, se mostró a un mono
macaco llamado Félix (que irónicamente significa "feliz" en latín) que sería
usado en terribles procedimientos para inducirle síntomas del Parkinson, lo
cual implicaba terribles experimentos invasivos en el cerebro, dirigidos por
un vivisector llamado Tipu Aziz. El documental mostró las condiciones en que
se mantenía a Félix y lo que más impactó a todos, es que se podía ver
claramente la angustia y sufrimiento en su mirada y expresión. Esto llevó a
que se desarrollara toda una campaña para lograr la liberación de Félix, la
cual incluyó jornadas de protestas y marchas nacionales e internacionales y
un ofrecimiento de comprar a Félix y que el dinero fuera usado en
investigaciones que no usaran animales, por parte de PETA.
Sin embargo, el pasado 11 de septiembre, Speak informó por medio de su
página web que se les avisó que Félix fue asesinado por los mismos
"científicos" que lo hicieron sufrir por casi un año. Ya el hecho de hacer
sufrir a un animal es un acto demencial, sin importar la excusa que se use
para hacerlo, pero para ser capaz de matarlo y no hacerlo optar a vivir una
vida que deje de lado el encierro y tortura hay que tener serios problemas.
Félix se transformó en uno más de los millones de animales que año a año son
torturados y asesinados en laboratorios y bioterios de todo el mundo, pero
después de haber sido tomado como un ser con capacidad de sentir y no visto
como un mero instrumento de investigación (como lo es para los vivisectores)
o número en una estadística, mostró al común de la gente el verdadero daño y
horror que implica la experimentación en animales, y a los involucrados en
la lucha por los derechos animales nos reforzó el ímpetu por trabajar para
el fin del sufrimiento de los animales.
El sufrimiento y muerte de Félix son un recordatorio de que mientras todos
tenemos una vida con muchas comodidades, cerca de nuestros hogares hay
lugares en que se cometen las peores atrocidades imaginables contra los
animales, y peor aún, bajo el consentimiento de la ley. Por Félix y todos
los animales que sufren y son asesinados día a día, es necesario que actúes
y trabajes con todo tu compromiso y esfuerzo.